Grupo APAG » Noticias » El sector del cereal vuelve a la movilización y exige soluciones urgentes

El sector del cereal vuelve a la movilización y exige soluciones urgentes

2 junio, 2025

ASAJA, COAG y UPA se movilizarán el próximo miércoles 4 de junio con una concentración frente a las puertas del Ministerio de Agricultura, ante la presión internacional, mercados intervenidos y costes disparados.

ASAJA Castilla-La Mancha se ha reunido con el director general de Política Comercial del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, Julián Conthe, para exponerle las graves dificultades que atraviesa el sector cerealista en la región y proponer soluciones que ayuden a paliar esta crisis.

En este sentido, la organización agraria ha subrayado que los dos grandes problemas que afrontan los agricultores castellano-manchegos son el desplome de los precios del cereal y el desmesurado aumento de los costes de producción.

Tal y como han trasladado los vicepresidentes de ASAJA CLM, Jorge Navarro y Juan José Laso, esta crisis se debe, principalmente, a las importaciones masivas de cereal que llegan a los puertos españoles, en su mayoría procedentes de Ucrania. Además, han advertido de que la situación se agravará aún más con el incremento progresivo de los aranceles aduaneros sobre los fertilizantes rusos y bielorrusos.

“No podemos estar importando cereal ucraniano sin aranceles mientras sí aplicamos aranceles a todos los fertilizantes que proceden de Rusia y Bielorrusia -ha incidido Juan José Laso-. Se trata de una decisión política que, desde luego, no responde a la lógica del mercado”.

Por ello, desde la organización agraria piden medidas disuasorias y ayudas compensatorias para revertir la situación. Sobre las primeras, ASAJA CLM considera que existen mecanismos de mercado posibles como aumentar el precio de intervención de los cereales importados y establecer aranceles al cereal ucraniano. Sobre las medidas compensatorias, los cerealistas españoles piden ayudas económicas específicas, tal y como ya se ha hecho en otros países europeos, así como la activación de una ayuda directa para compensar el sobrecoste de los fertilizantes, incluyendo aquellos ya adquiridos en esta campaña.

Por su parte, el director general de Política Comercial ha trasladado a ASAJA CLM su visión sobre las políticas y acuerdos comerciales en el sector agroalimentario y han mandado un mensaje esperanzador a los agricultores al considerar que el escenario de aranceles cero al cereal ucraniano podría cambiar muy pronto.

Finalmente, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha asegurado que entienden el sentimiento del sector y ha subrayado que mantienen una comunicación constante con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. No obstante, ha recomendado realizar un análisis exhaustivo para identificar aquellos factores vinculados al sistema de producción que generan sobrecostes a los agricultores europeos, como las restricciones en el uso de fitosanitarios y otras materias activas, con el objetivo de evidenciar la competencia desleal que padece el campo español y europeo y proponer medidas a nivel comunitario que ayuden a mitigar esta situación.

PASAMOS A LA ACCIÓN

A nivel nacional sector del cereal, reunido este viernes, ha hecho balance de la campaña y ha advertido de la crítica situación que atraviesan los productores, asfixiados por el encarecimiento de los costes de producción, los bajos precios y la falta de rentabilidad que pone en riesgo la viabilidad del cultivo en amplias zonas del país. Como muestra de la preocupación del sector, ASAJA, COAG y UPA se movilizarán el próximo miércoles 4 de junio con una concentración frente a las puertas del Ministerio de Agricultura.

Según los datos recopilados por el sector a partir de la información aportada desde las distintas comunidades autónomas, la previsión de cosecha nacional de cereales de invierno se sitúa en 19,5 millones de toneladas, lo que supone un incremento de aproximadamente un 20% respecto a la campaña pasada, que fue irregular en muchas zonas. Este volumen de producción es equiparable al registrado en 2020, considerado uno de los mejores años recientes para el sector. Por cultivos, se estiman 9,8 millones de toneladas de cebada, 7,7 millones de toneladas de trigo blando y 2 millones de toneladas del resto de cereales (trigo duro, avena, centeno y triticale). El maíz, al tratarse de un cultivo con un comportamiento productivo distinto, no se incluye en esta estimación.

Pese al buen dato de producción, la rentabilidad sigue siendo negativa o prácticamente nula para muchos agricultores. El ejemplo de Castilla y León, principal comunidad productora, lo ilustra claramente: con una superficie sembrada de 1,78 millones de hectáreas, la producción prevista ronda los 7,88 millones de toneladas, lo que supone un aumento del 20% sobre la anterior campaña. Sin embargo, el valor total de la cosecha apenas cubriría los gastos de producción. Con costes medios de unos 800 euros por hectárea, el margen para el agricultor se situaría en apenas 18 a 20 euros por hectárea. En palabras de los representantes de ASAJA, COAG y UPA, “trabajar todo un año para este resultado es insostenible”.

Presión internacional, mercados intervenidos y costes disparados

Entre los factores que agravan la situación, se destaca el efecto de la llegada masiva de cereales procedentes de Ucrania, que entran en el mercado europeo sin ningún tipo de control arancelario ni de contingente, desestabilizando los precios nacionales y europeos. A esto se suma la paradoja de que mientras los productores europeos compiten en desigualdad, Bruselas mantiene los aranceles sobre los fertilizantes importados de Rusia y Bielorrusia, encareciendo artificialmente un insumo básico para el cultivo.

Este sobrecoste de los fertilizantes, directamente vinculado a decisiones políticas y no al libre juego de los mercados, ha supuesto un golpe añadido para los cerealistas. Se estima que solo en Castilla y León, el gasto en fertilizantes y nitratos ha superado los 500 millones de euros esta campaña. Por este motivo, la organización plantea como una de sus principales reivindicaciones la puesta en marcha de un programa de ayudas directas, ligado a facturas de compra de fertilizantes, de manera que los fondos se destinen exclusivamente a los profesionales que realmente han asumido estos costes.

El sector exige soluciones urgentes

Además de esta ayuda específica, ASAJA, COAG y UPA reclaman al Gobierno que defienda de forma firme los intereses de los cerealistas españoles en la Unión Europea, revisando los acuerdos comerciales que permiten la entrada descontrolada de cereal extracomunitario y adoptando medidas de defensa comercial similares a las aplicadas en otros sectores.

La gravedad de la situación ha llevado a ASAJA, COAG y UPA a convocar una concentración frente al Ministerio de Agricultura el próximo miércoles 4 de junio A LAS 12:00 horas, como primer paso de una movilización que no descarta extenderse si no se adoptan medidas de apoyo concretas y efectivas.

“La rentabilidad del cereal no se puede seguir fiando a cosechas excepcionales mientras los costes siguen desbocados y los precios hundidos. El riesgo es que muchos agricultores opten directamente por dejar de sembrar”, advierten desde el sector.

El ministro debe actuar

Las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, COAG y UPA han remitido una carta conjunta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para denunciar la crítica situación del sector cerealista español. A pesar de que la climatología ha sido favorable este año, el hundimiento de los precios en origen y el imparable aumento de los costes de producción han llevado al sector a una situación de pérdidas generalizadas.

“La campaña de cereales arranca con números rojos para nuestros agricultores”, advierten las organizaciones, que acusan a la Unión Europea de haber cometido un grave error al permitir, sin control ni salvaguardas, una entrada masiva de grano procedente de Ucrania. Desde el inicio de la guerra, las importaciones de trigo blando en Europa se han multiplicado por siete, distorsionando gravemente los mercados y expulsando al cereal español de su propia casa.

ASAJA, COAG y UPA recuerdan que en los últimos 20 años se han perdido cerca de un millón de hectáreas de cultivos herbáceos en España, desplazadas en su mayoría por cultivos leñosos, lo que evidencia una profunda crisis estructural que amenaza la viabilidad de los cultivos tradicionales. “Si hoy España mantiene cierta producción cerealista es gracias al esfuerzo de los agricultores y a la innovación en semillas e insumos. Pero eso no basta frente a un mercado desregulado que les deja vendidos”, afirman.

Las organizaciones reclaman con urgencia tres medidas clave:

  1. Revisión inmediata del acuerdo comercial con Ucrania, estableciendo límites a la entrada de trigo y cebada que permitan la supervivencia del productor europeo.
  2. Puesta en marcha de una línea de ayudas económicas específica para los cerealistas españoles, como ya se ha hecho en otros países europeos.
  3. Activación de una ayuda directa para compensar el sobrecoste de los fertilizantes, incluyendo los ya adquiridos esta campaña, para amortiguar el desmesurado incremento de precios provocado por aranceles y otros costes añadidos.

“El campo español no puede ser moneda de cambio geopolítico. Si no se actúa ya, miles de explotaciones desaparecerán en los próximos meses”, concluyen ASAJA, COAG y UPA.

Accessibility Toolbar