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El presidente de APAG hace balance de un 2022 nefasto para el campo de Guadalajara

28 diciembre, 2022

El año 2022 pasará a la historia como uno de los peores para el sector agropecuario en nuestro país.  Una realidad que se extrapola al campo de Guadalajara, y no sólo a nivel de producción, sino también por las adversidades ocurridas a lo largo del año, que han vulnerado el trabajo diario de nuestros agricultores y ganaderos, agravando su crítica situación.

El presidente de APAG, Juan José Laso, ha calificado el año agrícola como “tremendamente negativo y perjudicial para los agricultores profesionales”.

Los fenómenos climatológicos extremos han vuelto a marcar el desarrollo de los cultivos; principalmente las olas de calor y la sequía, siendo 2022 el año más cálido de la serie histórica en España. La falta de lluvias, que en Guadalajara no ha llegado al 75% del valor medio de referencia, ha dado como resultado una campaña mala en cereal y leguminosas (con una merma de cosecha en torno a un 30-40%, según las zonas) y desastrosa en producciones como la apicultura ( con una reducción de un 80% en la cosecha de miel y un 90% en polen) la lavanda (con una merma de un 45-50%), la aceituna (con un 50% menos de producción), la trufa, con reducciones muy significativas o el espárrago verde,  machacado por las heladas del mes de Abril. Los cultivos de primavera, como el girasol, no han corrido mejor suerte, con producciones por debajo del 50% y el maíz con producciones de 2000 a 3000 Kg/ha. menos que en un año normal.

Los datos de Agroseguro confirman este escenario, con 34.900 hectáreas (has.) que han dado siniestros por sequía, de ellas 21.679 has. de cereales y leguminosas y 13. 221 has. de girasol.

Dentro de estos fenómenos extremos no nos hemos librado tampoco del pedrisco, con varias tormentas intensas en Junio y Julio, que causaron daños en casi 6.000 hectáreas de cereales.

El fuego ha sido uno de los grandes protagonistas; comenzando con los sucesos de hasta siete incendios provocados en pacas de paja, de los que los agricultores afectados aún no han sido resarcidos, (a falta de sentencia judicial) y siguiendo por la campaña de incendios en verano, que paralizó la cosecha durante 21 días, con las restricciones impuestas por la Dirección General del Medio Natural, y la criminalización de los agricultores. El presidente de APAG defendió “que una chispa de una cosechadora no es una negligencia, sino un terrible accidente en el desarrollo de un trabajo y expuso el grave problema de falta de limpieza de los montes, que los convierte en auténticas autopistas para la transmisión del fuego”.

En este sentido, APAG ya ha iniciado los contactos con la Consejería de Desarrollo Sostenible de cara a la campaña de incendios de 2023, para llegar a acuerdos sobre las labores de cosecha en los períodos de máximo riesgo.

Dos hechos que fracturaron el desarrollo del año agrícola, han sido la guerra de Ucrania y la huelga de transportes. La primera desembocó en una espiral imparable de subida en los costes de los insumos (fertilizantes, semillas, gasóleo, piensos, etc), dando como resultado “la campaña de siembra más cara de la historia” y añadiendo volatilidad a un mercado de cereales, ya de por sí descompensado.

La huelga de transportes puso en una situación extrema a los ganaderos, por la falta de materia prima para piensos y la paralización del mercado de cereales.

APAG, gracias a su reserva y fábrica propia en Yunquera, pudo garantizar piensos a los ganaderos de Guadalajara y fletó varios camiones a puerto para poder llevar y traer materias primas.

El ataque el cultivo de lavanda, con la nueva reglamentación REACH que pretendía calificar como tóxicos los aceites esenciales, fue defendido desde APAG que se puso del lado de los lavandicultores desde el primer momento, instando al consenso político y logrando finalmente una prórroga para dicha normativa.

La aprobación de los planes hidrológicos -y en concreto el del Tajo que afecta a nuestra provincia- primando criterios medioambientalistas sobre el agua para regadío, ha sido otra traba para el desarrollo de futuros regadíos en nuestra provincia; la cual no alcanza el 6% de superficie de regadío, el más bajo de Castilla-La Mancha y de España.

El problema de los daños de la fauna silvestre en los cultivos sigue enquistado y sin solución, con 6.734 hectáreas de siniestros comunicadas a Agroseguro por este riesgo y elevando la estadística de accidentes de tráfico en la provincia. En 2022 los accidentes causados por animales se han incrementado un 98% en Guadalajara. (según datos de la Dirección Provincial de Tráfico)

En 2022 hemos empezado a ver cambiar el paisaje de algunos municipios de Guadalajara por los megaparques fotovoltaicos, como es el caso de Almadrones con 280 hectáreas de cultivo (lo mejor del término) en proceso de conversión. Desde APAG continuamos demandando una regulación en tamaño y en distribución de estas plantas y una protección de la actividad agrícola y productiva.

Toda esta situación desembocó en la mayor movilización de la historia del mundo rural, en el 20M en Madrid, cuyas reivindicaciones siguen pendientes.

“Los ataques al campo y al medio rural no han cesado y hemos tenido que salir a la calle en varias ocasiones para defender nuestro sector y nuestro modo de vida. Asuntos como la protección del lobo o la ley de Bienestar Animal, nos han convertido en un sector supeditado a políticas medioambientales que sólo buscan la desaparición de la capacidad productiva de nuestras explotaciones”. Ha señalado el presidente de APAG, asegurando que “vamos a seguir reivindicando la agricultura y la ganadería como sectores básicos y esenciales en este país por el bien de toda la sociedad”.

La Reforma de la PAC ha sellado este año 2022 sumiendo en la incertidumbre a muchos agricultores y marcando nuevas reglas de juego, cada vez más estrictas y verdes. “Una reforma muy perjudicial para los agricultores profesionales de Guadalajara, que entra en vigor en un mes”.

Laso ha matizado que también ha habido algunas alegrías, como el premio al Desarrollo Rural, para APAG Coagral como mejor cooperativa, el trabajo en incorporación de jóvenes, o la labor de asesoramiento a nuestros agricultores “que es fundamental y se demuestra en el incremento en el número de socios en APAG y en los expedientes y trámites realizados”. Igualmente ha destacado la nueva sede en Sigüenza, que se abrirá en 2023 y la mejora y ampliación de las instalaciones de APAG en Molina de Aragón y Yunquera de Henares.

 “Seguimos creciendo y dando servicio a nuestros agricultores y ganaderos con la satisfacción de ser útiles, eficientes e imprescindibles para ellos”.

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