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ASAJA CLM exige un Régimen de Protección Especial para la ganadería extensiva en España

5 febrero, 2021

La Comisión Estatal de Patrimonio Natural acuerda aumentar la protección para todas las poblaciones de lobos y elaborar una estrategia de conservación de la especie, mientras la que va despareciendo es la ganadería extensiva

La organización agraria pide que no se tomen decisiones de este calado antes de medir las consecuencias para los ganaderos

Guadalajara, 5 de febrero de 2021.- ASAJA Castilla-La Mancha ha advertido que la ganadería extensiva se muere. Cada día en España decenas de animales que son parte del modus vivendi de muchas familias de ganaderos, mueren víctimas de ataques de lobos.

Con la decisión aprobada ayer en la Comisión Estatal de Patrimonio Natural, de incorporar al lobo en el Listado de Especies de Protección Especial (LESPRE), el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha dejado patente que la cabaña ganadera española no es de su interés, ni de su competencia.

Sí parece haberle pesado más la demanda ante los Tribunales presentada por parte de la Asociación para la Conservación y el Estudio del Lobo (ASCEL), ante la primera negativa del MITECO en septiembre de incluir al lobo en el citado listado.

El secretario general de la organización agraria, José María Fresneda, ha señalado que el Gobierno “no puede doblegarse a las presiones de los que dicen que protegen a los animales, y cuando se los necesita, como cuando morían cabezas a cuenta de Filomena, no aparecen”.

Ante esta situación, al sector ganadero español solo le queda pedir la intervención urgente del Ministro de Agricultura, Luis Planas, para parar este despropósito o bien recurrir igualmente a los tribunales para salvaguardar los legítimos intereses de los ganaderos.

ASAJA CLM considera que si el lobo, cuya población se ha recuperado en los últimos años sin estar incluido en ningún catálogo de amenaza o peligro de la especie, va a ser objeto de una protección especial y una nueva estrategia para su gestión y conservación, la ganadería extensiva necesita con mucha más urgencia una protección especial para poder sobrevivir, a la vista de los censos de los últimos años en nuestro país.

Resulta incomprensible que, por un lado, se esté intentando fomentar la ganadería extensiva por su contribución demostrada a la mitigación y adaptación al cambio climático, a través de los Ecoesquemas* que puede incluir la futura PAC y, por otro lado, se desprecie con decisiones como esta que afectan a su supervivencia en muchas provincias españolas.

Por otra parte, es discutible que Canarias haya sido la comunidad autónoma que ha declinado la balanza hacia el sí en la Comisión de Patrimonio tras el empate en la primera votación; Una comunidad donde no ven al lobo “ni en pintura”, incapaz de comprender la situación desesperante que viven las provincias españolas del noroeste de España por los continuos ataques al ganado.

Fresneda también ha cuestionado la estrategia de conservación del lobo en Castilla-La Mancha y ha pedido a la consejería de Agricultura “que se posicione y explique el modelo de agricultura que quiere para la región, si el que defienden los conservacionistas o el que garantiza el sistema productivo”.

En este sentido ha exigido “que no se tomen decisiones sin contar con los afectados y sin analizar y cuantificar las consecuencias de las mismas. Todas las medidas que limiten la actividad agraria o ganadera deben ir acompañadas de ayudas para la prevención y la reparación de los daños ocasionados”.

Por último, ASAJA CLM ha lamentado que no se haya tenido en cuenta a los ganaderos, ni si quiera en un año en el que muchos se enfrentan a considerables recortes de las ayudas por la reforma de la PAC, además de pagar las consecuencias de los efectos del temporal y de la pandemia.

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Exigimos al ministro Planas que defienda a los ganaderos porque de lo contrario serán ellos los que acaben siendo una especie protegida. En una decisión sin precedentes, el Gobierno, representado por la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha logrado, con el apoyo de algunas comunidades autónomas ajenas a la problemática del lobo, y con los votos mínimos, incluir al lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre). Esto supone que este depredador carnívoro deja de ser especie cinegética en toda España y que los ganaderos no podrán defenderse ante los ataques a sus animales, unos ataques que acaban cada año con más de 4.000 animales entre vacas, terneros, ovejas y cabras, solo en Castilla y León.

Con los votos en contra de las Comunidades Autónomas más afectadas (Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León) sumados a los de Murcia, Madrid, Andalucía y País Vasco y en una votación muy ajustada y que se tuvo que repetir por empate, la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad ha decidido proponer prohibir la caza del lobo en toda España. El resultado no es vinculante pero todo hace pensar que la ministra Teresa Ribera querrá materializar su aplicación.

Desde ASAJA, consideramos un verdadero despropósito esta decisión, máxime si tenemos en cuenta que el número de lobos está aumentando en España y que no peligra su supervivencia, como así lo avalan distintos informes técnicos de biólogos y otros expertos. Por el contrario, los grandes afectados son los ganaderos de extensivo de la Cornisa Cantábrica y del Centro-Norte peninsular, zona que concentran más del 90% de la población total de lobos de España, y donde cada año cerca de 8.000 cabezas de ganado son víctimas de los ataques del lobo.

Prohibir la caza del lobo no es defender al lobo, es propinar un ataque frontal a los ganaderos de extensivo del norte de España que tienen que tienen que mantener una actividad económica cada día menos rentable (pérdidas económicas derivadas de la escasa actividad del Canal Horeca; limitaciones impuestas por la convergencia de la PAC) y que ahora ven como se les infringe otro injustificado golpe más desde el Gobierno que tiene más en cuenta las pretensiones ecologistas que la supervivencia no solo de los ganaderos sino del medio rural y sus pueblos, muchos de ellos con serios problemas de despoblamiento.

Si el presidente del Gobierno quiere ser honesto con el sector agrario y demostrar que de verdad está interesado en combatir el despoblamiento y mejorar las condiciones de vida del medio rural, tiene una oportunidad magnífica para parar este despropósito porque, a diferencia de la supervivencia del lobo que no está en peligro, la de los ganaderos está muy comprometida y sino que le pregunten al ministro Planas.